lunes, 20 de diciembre de 2010

Yaguareté, Yaguar o Jaguar


El yaguareté, cuyo nombre científico es Panthera onca, es una de las diez especies de gatos silvestres que habitan en la Argentina y una de las seis que se encuentran en la provincia de Misiones. Es el félido de mayor tamaño del Continente Americano y tercero en corpulencia a escala mundial, después del tigre y el león
El yaguareté se destaca por su aspecto robusto y la cabeza proporcionalmente grande con poderosa estructura mandibular. Los machos alcanzan los 2,50 metros de longitud, incluida la cola, y 140 kg de peso.
En el contexto natural, el pelaje único que tiene le permite desdibujar su silueta y pasar inadvertido ante las potenciales presas. El yaguareté presenta un llamativo pelaje dorsal amarillo leonado con manchas negras, abundantes en los lados y la espalda formando rosetas o círculos abiertos. Las rosetas están constituidas por una serie de motas o franjas que se disponen encerrando un sector de coloración más parda, que puede alojar incluso otros puntos negros en el interior (esta característica lo diferencia del leopardo). Las rosetas pueden alcanzar los 10 cm de diámetro. El cuello también presenta manchas y nunca rayas como es el caso de otros felinos menores como el ocelote. El vientre es blanquecino con franjas negras dispersas. Los patrones de las manchas de cada yaguareté son únicos, el equivalente a nuestras huellas digitales, lo que permite identificar a cada yaguareté.
Dentro de las poblaciones de yaguareté pueden darse casos de ejemplares que tienen pelaje oscuro, parecido a una pantera. Estos casos se denominan melánicos, por la diferencia en la pigmentación. En diversas culturas, los yaguaretés melánicos reciben nombres especiales como yaguareté-hú, onça preta o yaguará-pichuna.
La amplia distribución geográfica de este carnívoro ha derivado en diversas formas de nombrarlo según la cultura y la región donde habita y habitó. En casi toda su área de distribución actual en la Argentina se lo llama popularmente tigre. Pero también, según la cultura, hay otras voces que se refieren a la verdadera fiera (significado de su voz en guaraní), tales como: Nahuel (araucano); Yaguareté, Yagua-pará o Chiví guazú (guaraní); Uturunco (Quechua); Overo, Manchado (Salta), Él Michilo, el Compadre, el Bicho (kollas).
El yaguareté es el único representante neotropical del linaje del género Panthera, que también incluye al león, al tigre de Bengala, al leopardo africano y al leopardo de las nieves. Las cinco especies divergieron de un ancestro común, hace aproximadamente 3,5 millones de años. Se cree que el yaguareté está emparentado o desciende de un félido extinto del viejo mundo, el jaguar europeo (Panthera gombaszoegensis) que se dispersó a través del Estrecho de Bering hace un millón de años.
La especie actual de yaguareté está compuesta por varias subespecies a lo largo de su distribución por el continente americano, siendo Panthera onca palustris la presente en la Argentina.
1) Solitario y gran nadador

El tigre es un excelente nadador y sus huellas son muy frecuentes en las proximidades de cursos de agua. También es un habilidoso trepador.
Los yaguaretés son animales solitarios y territoriales. Ocasionalmente ruge durante la noche o el día, con una serie en pulsos, rugidos roncos individuales, profundos y resonantes que pueden oírse a varios cientos de metros de distancia.

2) Platos Favoritos
Su dieta es amplia y variada. Se alimenta de vertebrados de gran tamaño como el tapir o anta, carpinchos, pecaríes o chanchos de monte y venados. También se incluyen en su dieta pacas, acutíes, coatíes, yacarés y presas menores como tortugas, lagartos, aves, peces, cuises y tapetíes.

Después de matar a presas mayores suele transportarla a un sitio seguro para consumirla durante varios días. El yaguareté no “tapa” a su presa, es decir no la recubre con hojas ni material vegetal suelto. Es frecuente que se mantenga cerca de los restos debido a que el calor tropical los descompone rápidamente y, además, de esta forma evita el consumo por parte de aves carroñeras como los jotes.

3) Vida familiar
Las hembras de yaguareté paren de una a cuatro crías, aunque generalmente son dos cachorros. Las crías nacen ciegas después de aproximadamente 100 días de gestación. Pesan de 700 a 900 gramos al nacer y abren los ojos pasados los 13 días de vida. Permanecen con la progenitora hasta aproximadamente los dos años y a la edad de 3 o 4 años alcanzan el tamaño adulto y la madurez sexual.
Tu casa y mi casa: el hogar del yaguareté

1) De Sur a Norte.
El yaguareté es uno de los carnívoros de más amplia distribución en América; históricamente habitaba una gran diversidad de ecosistemas entre el Sudoeste de los Estados Unidos hasta las orillas del Río Negro, en la Patagonia Argentina. Sin embargo, actualmente el yaguareté se distribuye de manera discontinua desde una pequeña porción del sur de Estados Unidos (sur de Arizona y Nuevo México) y el Norte de México hasta el Norte de la Argentina. Se estima que en Sudamérica su rango de distribución ha disminuido un 38 por ciento, concentrándose las poblaciones más abundantes en el Pantanal brasileño-boliviano y algunas zonas de Venezuela.

En la Argentina, actualmente se encuentran pequeñas poblaciones de yaguareté en las provincias de Salta, Jujuy, Formosa, Chaco, Santiago del Estero y Misiones.
Misiones posee el mayor remanente de Selva Paranaense que queda de toda la región que originalmente cubría desde el centro - sur de Brasil, extendiéndose hasta el este de Paraguay y abarcando toda la provincia de Misiones.

Por eso, la selva de Misiones representa una esperanza para toda la región, ya que de la conservación y el buen uso de selva que tenemos dependen el mantenimiento de la gran riqueza de formas de vida distintas que alberga la provincia, una de las regiones más biodiversa del país y una de las mayores del continente. Además, de su cuidado depende la supervivencia de especies emblemáticas como el yaguareté y de otros animales y plantas que sólo habitan en este lugar del mundo; y por lo tanto la posibilidad de continuar utilizando de manera responsable los recursos que el monte nos da: madera, alimentos, medicinas, etc. y servicios ambientales como la calidad del agua, el suelo y la regulación del clima.
En el pasado, el yaguareté se distribuía por todo el país. Esta presencia se refleja en la trascendencia simbólica que tenía la especie para diferentes culturas y pueblos originarios.
En la mitología guaraní el yaguareté es considerado un animal sagrado. En Misiones, aborígenes y chacreros no lo nombran porque dicen que al invocarlo “aparece”. Su fuerza, poderío y misterio protagonizan leyendas, mitos y también anécdotas e historias de nuestros pioneros y de quienes hoy habitan cerca del monte, que se van transmitiendo de generación en generación.
El yaguareté es una especie protegida y amparada por la ley. En nuestro país es una de las 500 especies considerada EN PELIGRO DE EXTINCIÓN. Tiene la máxima categoría de protección legal: fue declarado Monumento Natural Nacional desde el 2001. Además, es Monumento Natural Provincial en Chaco, Salta y en Misiones, siendo ésta la provincia pionera en reconocerlo como tal en 19

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